Dejó la fábrica para recorrer el país en bicicleta
La historia de Gastón el cicloviajero que cambió la rutina por un viaje sobre ruedas.
Hay decisiones que transforman una vida para siempre. Cambiar la rutina diaria, los horarios prefijados y el ritmo de una fábrica por el manubrio de una bicicleta no es fácil, pero para Gastón Santillán fue el primer paso hacia su verdadero sueño.
Bajo el nombre de su proyecto personal, "Rodando Pueblos Mágicos", Gastón decidió armar su bolso en Ituzaingó y salir a pedalear a paso de hombre, sin prisas y aprendiendo a valorar cada pequeño detalle del camino.
Gastón no viaja solo con su carpa y sus alforjas, sino que también lleva sus pasiones para ganarse el día a día. Como fotógrafo, artesano y músico, vende fotos de paisajes, pulseras de acero quirúrgico y alambre, y toca la guitarra para acompañar los mates de la tarde, además de dar talleres o clases particulares a voluntad a los vecinos que se acercan.
"En momentos así te das cuenta de que la felicidad es un platito caliente, la paz del pueblo y la libertad de estar donde el corazón elige", reflexiona al llegar a cada nuevo destino.
Un recorrido que inspira
Tras dejar atrás la monotonía urbana, su travesía ya lo ha llevado a recorrer y enamorarse de rincones bonaerenses como La Plata, Magdalena, Bavio y Vieytes. Su ruta continúa hacia Verónica, Punta Indio y Chascomús, pero su meta mayor no se detiene allí: sueña con llevar su bicicleta, su guitarra y sus cámaras por todas las provincias de la Argentina y los países vecinos.
Gastón demuestra que para viajar no hacen falta grandes fortunas, sino la generosidad de los vecinos que le abren un rincón en su patio para la carpa, una charla de vereda o un mate compartido.
¿Querés colaborar con su travesía?
Si lo ves ingresar a tu pueblo con su bicicleta Venzo cargada y el banderín de "Rodando Pueblos Mágicos", acerquate a conversar, pedirle un sticker o compartir una tarde. También podés apoyarlo mediante su gorra virtual. (Alias rodandopueblos.mp )