Mateo Tognolotti brilló en los Premios Hugo junto al consagrado elenco de Billy Elliot
El joven talento de Magdalena integró una de las obras más aclamadas de la cartelera porteña, la cual se alzó con el máximo galardón a "Mejor Musical". Tognolotti fue nominado individualmente en la categoría Revelación Masculina.
El teatro musical argentino vivió una de sus noches más esperadas con la entrega de los Premios Hugo, el máximo reconocimiento a la excelencia de la disciplina en el país. En una velada repleta de emoción, la producción de Billy Elliot se convirtió en la gran ganadora de la noche al quedarse con la estatuilla a Mejor Musical, coronando así una temporada histórica e inolvidable sobre el escenario del emblemático Teatro Ópera de la Ciudad de Buenos Aires.
Entre las figuras que hicieron posible este fenómeno se destaca con luz propia el joven magdalenense Mateo Tognolotti. Su deslumbrante labor en escena no pasó desapercibida para el jurado, que lo distinguió con una nominación personal en la categoría Revelación Masculina (compartida junto a sus compañeros de elenco Joaquín Mondino Formichelli y Fran Molozaj).
Si bien en la terna individual el galardón quedó en manos de Ian Ferreira (Hairspray), el solo hecho de integrar la nómina de candidatos entre los talentos emergentes más destacados del país representa un hecho gigante para la cultura de Magdalena y una confirmación de su proyección artística.
El paso de Billy Elliot por el Teatro Ópera dejó una huella imborrable en la cartelera porteña. Con salas llenas, ovaciones de pie y una puesta en escena con estándares internacionales, el espectáculo arrasó en la ceremonia obteniendo ocho estatuillas en rubros clave como Mejor Musical, Mejor Dirección General (Rubén Szuchmacher) y Mejor Actuación Protagónica Femenina (Alejandra Perlusky).
Mateo aprovechó para agradecer a la organización de los premios, a la producción de la obra, directores, maestros, técnicos y compañeros: "Gracias también a mis compañeros, con quienes compartí tantos ensayos, nervios, risas, aprendizajes y momentos que voy a guardar para siempre"
Uno de los pasajes más conmovedores de su mensaje estuvo dedicado a sus afectos cercanos y al sacrificio cotidiano que implicó llegar hasta las grandes ligas del teatro: "Y gracias a mi familia, a mi mamá y en especial a mi papá por manejar todos los días durante casi dos años, 200 km y horas de espera para cumplir mi sueño. A todas las personas que me acompañaron y alentaron en cada paso de este camino".
Me llevo una experiencia que nunca voy a olvidar. Y como dice Billy: UN SUEÑO PUEDE CAMBIARLO TODO", concluyó Mateo.